Noticias Diez ideas para evitar el plagio
El director de Ibidem Consulting, Enrique Martín, propone este decálogo para ayudar a las empresas a prevenir las copias de sus productos.
- El primer mandamiento de la innovación es la información. Haga informes previos exhaustivos para comprobar que su diseño o innovación tecnológica es realmente nueva y que puede ser protegida eficazmente. Mucha gente cree tener derechos inexistentes. Con las investigaciones, evitará además violar inadvertidamente los derechos de terceros.
- Busque asesoramiento especializado. La propiedad industrial es una disciplina tan compleja que exige una vida entera para alcanzar la excelencia. Busque consejo entre los profesionales especializados, abogados o agentes de la propiedad industrial.
- No revele información sin protección. No divulgue su idea, patente o diseño sin haberlos protegido, pues podrían perder la novedad u originalidad que exigen las leyes para otorgarles protección (inmediatamente o en ciertos plazos) o incluso permitir que un tercero se anticipe en el registro. Todo el trabajo de años perdido por falta de precaución.
- Registre siempre que sea posible. En caso de conflicto, el registro de los derechos concede una apariencia de buen derecho, mayor certeza y mecanismos más ágiles para su protección.
- Proteja sus derechos en todos los mercados relevantes. Los derechos deben protegerse en todos los países de origen (fabricación) y destino (exportación) de la mercancía, utilizando convenios y tratados internacionales que permiten abaratar costes. Sólo así puede combatirse eficazmente la piratería.
- Si no puede registrarlo todo, registre lo principal y documente el resto. Guarde pruebas que acrediten que es el creador: fechas relevantes, personas que accedieron a la información y testigos. Para proteger cualquier derecho, es necesario poder identificarlo y documentarlo. Determinadas creaciones pueden ser protegidas sin necesidad de registro y bajo ciertas condiciones (como los derechos de autor o el diseño comunitario no registrado).
- Guárdese de los suyos. Muchos plagios proceden de las filtraciones dentro de la propia empresa. Para proteger los secretos, es preciso adoptar medidas de seguridad física (de almacenamiento, transmisión y vigilancia de la información sensible) y legal, como la firma de pactos que reconozcan la propiedad de la empresa sobre las creaciones de los trabajadores y los pactos de confidencialidad y no competencia.
- Guárdese de los otros. Haga que sus proveedores firmen acuerdos que describan la relación contractual, el contenido del know how que usted revela y el compromiso de respetar la confidencialidad y su propiedad sobre los derechos. Siempre que mande información sensible a terceros, utilice el título de confidencial y métodos que dejen constancia (como el conducto notarial o el burofax de Correos). Podrá defender sus derechos si demuestra que el tercero ha obrado de mala fe o violado obligaciones legales o contractuales.
- Ataque con diligencia. Cuando detecte copias en el mercado, actúe inmediatamente para evitar que se extienda la falsificación o prescriban sus acciones. Si no actúa, se correrá la voz y los competidores creerán que pueden copiarle impunemente. Si actúa, también se correrá la voz, pero con un efecto disuasorio. El ataque debe producirse en fases sucesivas que dejen la oportunidad de concluir el conflicto en cada una de ellas: envíe primero un requerimiento, intente después una negociación y demande sólo en caso necesario.
- Defiéndase con diligencia. Por desgracia, hay quienes utilizan derechos de propiedad industrial o intelectual aparentes como una herramienta desleal para cohibir a sus competidores. Si un competidor le acusa injustamente, exíjale que demuestre debidamente el alcance de sus presuntos derechos y estudie la validez de los mismos, por si fuera posible solicitar su nulidad.